Esta es una pregunta que muchos de nosotros en determinado momento de nuestra vida nos haremos o nos hemos hecho; si bien, como sabemos es importante el cuidado bucal en casa, también es importante el cuidado bucal con un profesional en salud bucal, o sea con un Odontólogo. 

Taza con cepillos dentales

Para poder determinar quién será nuestro Odontólogo de cabecera, necesitamos invertir tiempo en la búsqueda de “El Indicado”, es decir tenemos que hacer nuestra tarea y darnos a la búsqueda de toda la información necesaria para tomar la decisión, poder realizar una cita y acudir a nuestra primera consulta.

Ahora bien, ¿qué aspectos son importantes para mi búsqueda? ¿Qué es lo que tengo que buscar? Los puntos que consideramos importantes para establecer nuestra búsqueda y por ende tomar la mejor decisión son los siguientes:

  1. Ubicación y cercanía.
  2. Establecer si requerimos de un grupo dental con varias opciones de especialistas, o bien un odontólogo con una especialidad determinada.
  3. Asegurarnos que sea un profesionista certificado.
  4. Recomendaciones de familiares y amigos.
  5. Comentarios en redes sociales y buscadores, como Google.
  6. Horarios de consulta y su practicidad con nuestras necesidades.
  7. Calidad de los productos y materiales que maneja.
  8. Cumplimiento de nuestros estándares.
  9. Precio; ¿es decir, la oferta odontológica va acorde con mi presupuesto?

Ahora bien, para llegar a la decisión de que este Odontólogo sea nuestro dentista de cabecera, tal vez sea muy necesario (y lo recomendamos) que se acuda a la primera cita; únicamente así podremos saber si es el profesional adecuado, si nos gusta su trato y hay esa química entre paciente y su tratante, si sus precios nos parecen justos, si es objetivo en cuanto a su diagnóstico y el tratamiento propuesto, etc., ya que todo esto lo podremos determinar únicamente habiendo acudido a la primer cita.

Volviendo al tema, a continuación explicamos de manera un poco más amplia los puntos antes mencionados:

1.- Ubicación y cercanía.

Lo idóneo sería que la opción que tomemos, nos quede cerca ya sea de la casa o del trabajo, sabemos que esto no siempre es fácil, pero si es un buen punto a considerar; ya que digamos que  llevaremos un tratamiento de varios años (como es el caso de la ortodoncia) o bien varios meses en los cuales hay que ir varias veces por semana o bien al mes, a la visita de seguimiento con nuestro odontólogo, y el tener a nuestro dentista lejos de casa y/o trabajo se vuelve una locura, inclusive es una razón para dejar de acudir a las citas regulares o posponerlas, poniendo en riesgo el éxito de nuestro tratamiento.

2.- Establecer si requerimos de un grupo dental con varias opciones de especialistas.

En muchas ocasiones, solo buscamos a nuestro odontólogo para dar seguimiento a nuestras limpiezas dentales y revisiones bucales semestrales, esto nos ayuda que la decisión de inclinarnos hacia una opción sea más fácil de tomar; ahora bien, si ya tenemos un problema bucal más serio, o inclusive dolor, tal vez la decisión tenga que llevar un poco más de trabajo en la búsqueda, puesto que si requeriremos no solamente de un odontólogo general si no de especialistas en rehabilitación bucal, endodoncias, cirugías maxilofaciales o cualquiera que sea la necesidad que tengamos, sería bueno entonces que podamos acudir a un grupo odontológico que cuente con varios profesionales de las diferentes ramas en salud bucal, para hacer nuestro tratamiento (y traslado) más sencillo.

Grupo de medicos revisando una radiografía dental

3.- Asegurarnos que sea un profesionista certificado.

Esto debería aplicar para muchas de las personas que se dedican a brindar servicios que están relacionados con el cuidado y tratamiento del ser humano, pero enfocándonos a un profesionista de la salud bucal, debemos de asegurarnos de que estamos acudiendo con uno que está certificado bajo las normas que establece el gobierno de México y de que efectivamente cursó la carrera de odontología o bien la especialidad que menciona tener, esto lo podemos verificar fácilmente con el nombre completo del profesionista en cuestión en la página: Consulta Cédula Profesional.

4.- Recomendaciones de familiares y amigos.

Si un amigo o un familiar nos recomienda un dentista, o bien si su mamá le comenta que su odontólogo es una maravilla, tal vez queramos echarle un vistazo y visitarlo, ya que otras personas cercanas a nosotros han tenido interacción previa y su experiencia ha sido más allá de ser positiva, entonces debemos escuchar sus recomendaciones e investigar si es lo que buscamos.

5.- Comentarios en redes sociales y buscadores, como Google.

Si por el contrario, no tenemos recomendaciones de nadie cercano a nosotros, tenemos varias herramientas de la vida actual que nos pueden ayudar en nuestra búsqueda: ¡las redes sociales! Hay infinidad de páginas en Facebook, Twitter y en general en internet que, nos pueden servir como fuentes de información tanto para comentarios positivos, como otros no tan buenos, pero que también nos ayudará a ver con claridad hacia donde nos dirigimos en nuestra búsqueda.

6.- Horarios de consulta y su practicidad con nuestras necesidades.

Los horarios de la clínica dental o bien consultorio dental, también deben adecuarse a nuestra agenda, ya que en la mayoría de los casos nuestros horarios están marcados en función a nuestro trabajo, escuela o actividades diversas que realizamos durante el día, es decir que la opción que elijamos debe tener horarios flexibles que puedan acoplarse a los nuestros.

7.- Calidad de los productos y materiales que maneja.

Esto es sumamente importante, ya que, al elegir a nuestro profesionista de la salud bucal, debemos tomar en cuenta que tipo de materiales utiliza y la calidad de los mismos. Debemos tomar en cuenta que, si necesitamos una restauración dental, esta deberá estar con nosotros al menos varios años en boca y para que esta sea durable, los materiales también deben serlo y estos deben ser específicos para uso dental humano y de calidades que pasen los requerimientos de salud de nuestro país.

8.- Cumplimiento de nuestros estándares.

Con esto, nos referimos a que nosotros como pacientes tenemos expectativas de lo que será nuestra experiencia en un consultorio dental; es decir, cual es el grado de higiene en la oficina dental y su protocolo de atención al paciente, como nos han tratado en la recepción, como nos ha tratado nuestro odontólogo, cual es el equipo con el que cuenta en su oficina, que pruebas diagnósticas realiza para la elaboración de un plan de tratamiento eficaz a mis necesidades (radiografías). Como lo comentamos en el punto anterior el material que maneje nuestro odontólogo debe ser de nuestro interés, por lo que debemos preguntar  qué tipo de producto/material  es  y  cuál es la marca, así podremos hacer nuestra investigación al respecto. Un dentista que está a la vanguardia en cuanto a tecnología, utilizara métodos modernos y tecnologías avanzadas para ayudar en el establecimiento de un diagnóstico certero y por ende un tratamiento eficaz.

9.- Precio; ¿es decir, la oferta odontológica va acorde con mi presupuesto?

Este último punto, pero no menos importante, es el precio de los tratamientos o servicios que se ofrecen en la oficina o clínica dental de nuestra elección. Es importante que tomemos en cuenta que barato no siempre significa bueno o malo, ni tampoco caro bueno o de calidad. Debemos siempre manejar un presupuesto para nuestra salud bucal, ya que la prevención nos quitara muchos dolores de cabeza, fugas de bolsillo y pérdidas de tiempo, por lo que acudir de manera regular a nuestras citas dentales debería ser parte de nuestra rutina semestral.  El precio de los tratamientos estará siempre en función de lo que queremos, buscamos y necesitamos; el valor que le otorguemos a la salud bucal y su cuidado, siempre será una decisión personal que puede llevarse por voluntad propia y cuando no hubo cuidado, entonces se hará por necesidad e inclusive urgencia.